No eres un súbdito que pide. Eres un soberano que decide.
Autoridad (del latín "auctoritas", de "augere": hacer crecer, aumentar, elevar)
La autoridad es la capacidad de orientar, guiar y decidir sin necesidad de imponer por la fuerza. No es mando. No es dominio. No es prepotencia.
La autoridad es el poder que los demás reconocen, no el poder que se sufre.
Es la de quien manda porque tiene los grados, la ley, la fuerza. No necesita tu consentimiento. Te obliga. Ejemplos: el político que decide sin consultarte, el burócrata que te niega un derecho, el jefe que te chantajea con el trabajo. Esta no es verdadera autoridad. Es dominio. Se basa en el miedo, no en el respeto.
Es la de quien decide porque es competente, justo, autorizado. No te impone nada. Te convence, te guía, te inspira. Ejemplos: el médico que te explica la cura y respeta tu elección, el maestro que te enseña a pensar, el ciudadano que propone una solución y la discute con los demás. Esta es la verdadera autoridad. Se basa en el consenso, no en la fuerza.
En la Comunidad de Soberanos, cada ciudadano es autoridad. ¿Por qué?
La autoridad del soberano no se impone. Se ejerce. No es arrogancia. Es dignidad. No es prepotencia. Es conciencia. No es aislamiento. Es participación.
Piensa en la última vez que trataste con una oficina pública, un banco, un jefe, un médico, un maestro, un burócrata.
Por una carta certificada te hicieron esperar una hora antes de recibirte, y no en privado, sino delante de un cristal antibalas, rodeado de otros como tú esperando su turno.
Te trataron como a un delincuente, como a un ser inferior.
Pediste explicaciones pero te respondieron que primero tenías que pagar todo inmediatamente.
¡Qué día tan bonito!
¿Cómo te sentiste?
Si sí, te sentiste como un súbdito. No porque seas inferior. Sino porque te han enseñado a serlo.
Te han enseñado que la autoridad está en otra parte. Que el poder es de otro. Que tú solo debes obedecer, esperar, tener esperanza y sobre todo pagar.
¿Cómo te comportas hoy?
"Disculpe, ¿puedo...?" "¿Sería posible...?" "Si no es mucha molestia..."
"Perdone la molestia..." "Sé que no es el momento..." "Quizás es una pregunta estúpida..."
Si te dicen "no", te vas. No pides explicaciones. No exiges alternativas.
Si hay un problema, llamas a otro. No intentas resolverlo tú.
Después, con los amigos, en el bar. Pero no delante de quien decide.
¿Cómo te comportarías como soberano?
En la Comunidad de Soberanos, no existen oficinas a las que pedir permiso. Existen servicios que trabajan para ti. El burócrata no existe. No existe un amo: hay un ciudadano soberano como tú que tiene la tarea de ayudarte a resolver un problema y hará todo lo posible por resolverlo. El médico no es una autoridad que decide sobre tu vida: es un consejero que te informa.
Cuando te toca, entras en un despacho, cierras la puerta, te sientas, expones tu problema, exiges una solución. Con respeto, pero sin miedo.
Tu petición no es una molestia. Es un derecho. Y quien está detrás del escritorio debe responder.
Si algo no funciona, pides explicaciones. Propones alternativas. No te vas hasta tener una respuesta.
Si hay un problema, lo resuelves tú. Tienes las herramientas, los conocimientos, la autoridad.
Propones. Aportas soluciones. Construyes.
| SÚBDITO (Hoy) | SOBERANO (Comunidad de Soberanos) |
|---|---|
| Pide permiso | Decide |
| Se justifica | Expone su derecho |
| Acepta el rechazo | Exige explicaciones |
| Delega | Gobierna |
| Se queja | Propone |
| Baja la mirada | Mira a los ojos |
| Espera | Actúa |
| Tiene miedo | Tiene autoridad |
Ejercicio: "El Test de la Autoridad"